Según cuenta la leyenda, Hallvard Vebjørnson (St Hallvard) nació en Husaby en Lier en 1020 y a los 23 años murió por las heridas provocadas por tres flechas cuando intentaba salvar a una mujer embarazada de las garras de tres criminales, un 15 de mayo. Tras asesinarlo, los criminales ataron una piedra de molino al cuello de San Hallvard y lo echaron al fiordo de Drammen. El cuerpo surgió milagrosamente de las aguas, flotando, a pesar de estar atado a la piedra. Tras este milagro se sucedieron otros y comenzó a ser venerado como santo. San Hallvard fue enterrado en Lier, pero al construirse la catedral de Oslo, hacia el año 1120 se trasladaron sus restos en un cofre de plata a la capital y la catedral se bautizó como San Hallvard.
Los restos de lo que fuera la catedral de San Hallvard pueden visitarse en el Ruinparken de Oslo en la zona conocida como Gamlebyen. En estas ruinas se celebrará una ceremonia religiosa ecuménica (católica/protestante) y habrá otro tipo de actividades dirigidas a los niños como conciertos, juegos y tiro con arco (que teniendo en cuenta como murió San Hallvard no sé si es la actividad más adecuada para el público infantil…).
Ilustración: diseño de Bysegl para las alcantarillas conmemorativas de la ciudad con San Hallvard en el centro colocadas en el 2004.
Información sobre la celebración de San Halvard (en noruego)http://www.sthallvardsdagen.no/
Middelalderparken på Sørenga
No hay comentarios:
Publicar un comentario